30 Jul 2020

Creando polémicas innecesarias

Adriana Valverde, portavoz PSOE Ayuntamiento Almería.

Los almerienses nos estamos acostumbrando a que el equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Almería desvíe los temas importantes de la ciudad  con polémicas innecesarias. La sentencia de 30 millones euros por la nefasta gestión del PP en la expropiación de los terrenos para la ampliación del Paseo Marítimo pesan como una losa sobre las arcas municipal y sobre el futuro de la ciudad. Además, a la preocupación por los rebrotes del coronavirus en nuestra provincia, y que la Junta de Andalucía no está sabiendo abordar, se le suma el tarifazo del 20% del agua que el PP, con el  apoyo del concejal no adscrito, aprobaron en el último pleno municipal con el voto en voto del resto de los grupos de la oposición. Ante todos estos problemas, el alcalde ha creado una polémica más con la remodelación del Paseo de Almería.

Desde hace años, también en la oposición, se tenía la idea de peatonalizarlo como una forma de dinamizar el Centro y el Casco Histórico, tan faltos de proyectos ambiciosos para acabar con su desertización. Pero esta polémica viene por reducir el tráfico a un solo carril y por la puesta en marcha de un “vía turística” para el peatón. El equipo de gobierno del PP no ha contado ni con  los comerciantes ni con los vecinos de la zona para hacer un estudio más amplio sobre las ventajas y los problemas que puedan generar estos cambios. No hay más que darse una vuelta por el Paseo para observar que los almerienses pasean por las aceras, y que el caos circulatorio desde Puerta Purchena está provocando que los comercios, motores de dinamización de la zona, estén teniendo auténticos problemas en las zonas de descarga. A esto se le añade la creación provisional de un carril bici minúsculo que rápidamente han tenido que ocupar con las señalizaciones de tráfico ante la dificultad de circular por el único carril. ¿No sería más sencillo crear un carril para bicicletas y patinetes?

Uno de los problemas del Paseo es que soporta un gran volumen de tráfico, a lo que se le suma las zonas de descarga, las paradas de autobús y el estacionamiento de taxis. Como ya es habitual, el PP no facilita la información sobre el proyecto pese a que se le ha pedido varias veces desde el Grupo Municipal Socialista. Este oscurantismo en la toma de decisiones que afectan a la ciudad, y el ordeno y mando del alcalde, se entiende perfectamente el malestar de vecinos y comerciantes de la zona.

Todo esto viene a poner de manifiesto una cuestión de fondo: la falta de compromiso del equipo de gobierno del PP con la implantación del Plan de Movilidad Urbana Sostenible. El alcalde lleva más de cuatro años paralizando la implantación del sistema de alquiler de bicicletas y la mayoría de los diseños de los carriles dificultan su tránsito, a lo que se le añade la falta de un plan ambicioso para fomentar el uso del transporte público como  medio alternativo al transporte privado. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible no está cumpliéndose por el propio equipo de gobierno, que está creando un caos entre los vecinos del Centro y el Casco Histórico al ir improvisando las actuaciones a llevar a cabo.

Si el alcalde quiere apostar por hacer de Almería una ciudad sostenible debería empezar por creérselo y poner en marcha, como mínimo, lo que ya está aprobado en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible. Y apostar definitivamente por el transporte público, fomentando su uso con campañas de concienciación y ampliando las líneas y frecuencias de autobús; así como la implantación de un sistema municipal de alquiler de bicicletas, tal y como está haciendo otras ciudades como Valladolid o Madrid, entre otras.